Finalizar un ciclo de Formación Profesional, ya sea de Grado Medio o de Grado Superior, es mucho más que cerrar una etapa académica. Para muchos es dejar atrás el hogar seguro del colegio, para mirar hacia un entorno desconocido, pero también lleno de oportunidades. En este proceso, la orientación educativa y profesional se convierte en un acompañamiento esencial. Por ello, desde el Colegio Areteia se llevó a cabo la reunión orientativa dirigida a padres y alumnos que finalizan su Formación Profesional en el centro.
El objetivo de esta reunión destaca el director del colegio, Luis García Carretero, es ayudar a que cada estudiante pueda elegir su camino siendo “coherentes con su identidad, sus capacidades y sus circunstancias”.
Mirarse hacia dentro para decidir hacia dónde ir
La orientación que se lleva a cabo en el colegio desde el comienzo del curso es un proceso profundo de autorreflexión: comprender las propias capacidades, la madurez personal, las habilidades cognitivas, sociales e instrumentales, y la resistencia a la frustración. Esta reflexión no busca limitar opciones, sino encontrar aquello que permite a cada estudiante desplegar su potencial real.
Como recuerda el mensaje central del proyecto educativo de Areteia:
“No todos valemos para todo, pero todos valemos para algo.”
La nueva Formación Profesional: una puerta más amplia al mundo laboral
La reciente normativa de FP redefine la estructura de los ciclos y la conexión entre el centro educativo y las empresas. Entre los cambios más relevantes destacan:
- La ampliación de la Formación en Empresa (FFE) en 1.º y 2.º curso.
- Evaluaciones basadas en resultados de aprendizaje, claras y medibles.
- El papel central del profesor del centro en la evaluación del aprendizaje realizado en la empresa.
- La necesidad de superar contenidos de Prevención de Riesgos Laborales para acceder a la FFE.
El modelo actual exige una coordinación estrecha entre prospector de empresas, tutores, familias y alumnado.
La formación profesional ya no es un proceso aislado, es un puente directo hacia el mundo laboral.
Cuando se obtiene el título… ¿qué caminos se abren?
Con todos los módulos aprobados, el proyecto superado y la FFE realizada, el alumnado obtiene su “pasaporte”: el título de Técnico o Técnico Superior.
Ese pasaporte abre múltiples destinos:
- Acceder a otro ciclo de Grado Medio o Superior.
- Entrar en la universidad, desde la FPGS con PAU para mejorar la nota de acceso.
- Obtener certificaciones profesionales adicionales.
- Realizar formaciones no regladas, especialmente relevante para alumnos con necesidades especiales.
- Integrarse en programas especializados ofertados por el colegio Areteia como Empleo con Valor o el Programa Deportivo Profesional.
Diversidad del alumnado: diversidad de caminos
El alumnado que finaliza la FP en Areteia presenta perfiles muy variados: TEA, TDAH, dislexia, altas capacidades, dificultades del lenguaje, capacidades límite, adopciones y estudiantes sin diagnóstico.
Esta diversidad, apunta Luis García Carretero, lejos de ser un problema, es un recordatorio de la importancia de la orientación personalizada y de proyectos educativos flexibles que acompañen la realidad de cada uno de nuestros alumnos.
Por ello existen itinerarios cuidadosamente diseñados, programas puente y especializaciones que permiten continuar formándose con apoyos ajustados a cada nivel de autonomía y capacidad.
Orientar es acompañar
Para finalizar su intervención, el director del Colegio Areteia, Luis García Carretero destaca que la orientación no se limita a ofrecer opciones; implica acompañar, clarificar y fortalecer la capacidad de decidir con criterio.
“Terminar un ciclo formativo no es llegar al final, sino abrir un horizonte lleno de posibilidades”. Lo importante es que cada estudiante pueda mirarlo con conocimiento, confianza y la compañía adecuada, apuntaba.
¡Ánimo para lo que queda de curso!