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Educación en valores: así lo hacemos en Areteia

Piensa un momento: ¿qué es lo primero que tienes en cuenta a la hora de buscar colegio para tus hijos? ¿La cercanía a casa? ¿La importancia que le dan a los idiomas? No sabemos si te habrá venido o no a la cabeza pero la educación en valores es, por suerte, una de las cosas que más valoran las familias hoy en día cuando deciden en qué colegio deben estudiar sus hijos.

Y es que la educación en valores no es simplemente una asignatura más del colegio. Y tampoco algo que pueda estudiarse como se estudia un examen. La educación en valores es, quizás, más importante que la académica, pues es la que sentará las bases de la personalidad, el comportamiento y la forma de estar en el mundo de los que hoy son niños.

Por eso, en Areteia la educación en valores es una de nuestras señas de identidad. De hecho, es uno de los pilares fundamentales de nuestro modelo educativo. Un modelo en el que esta educación no está presente como asignatura, pero sí está presente en todas ellas y en el resto del tiempo que los niños pasan dentro del centro. Y lo está desde Educación Infantil hasta Bachillerato, pues en todos los cursos hay valores que aprender.

La importancia de la educación en valores en el Colegio Areteia 

Conseguir que nuestros alumnos se puedan desenvolver de forma armoniosa en su vida personal y en la sociedad es algo a lo que nos ayuda la educación personalizada, en la que cada profesor adapta los contenidos y los métodos pedagógicos a las características específicas del grupo, como la edad, las circunstancias personales y las variables afectivas de los estudiantes.

El rol del profesor en la educación en valores es esencial. Ellos son los encargados de crear un ambiente positivo en el aula, donde los alumnos se sienten siempre motivados a aprender y en el que las relaciones interpersonales juegan un papel crucial en el desarrollo de una educación en valores sólida. En las clases, fomentamos el respeto mutuo, la empatía y la colaboración entre compañeros, lo que a su vez refuerza el aprendizaje de valores esenciales para la vida en sociedad.

Además, damos un papel destacado a las tutorías, que son momentos dedicados específicamente a la transmisión de valores. Cada tutor tiene la responsabilidad de trabajar de manera cercana con sus alumnos para que puedan reflexionar sobre su comportamiento, sus emociones y cómo estas influyen en su entorno. Estas clases son una oportunidad para que los estudiantes desarrollen una mayor conciencia de sí mismos y de los demás, lo que les permite avanzar en su crecimiento personal.

La colaboración entre padres y profesores: clave a la hora de enseñar valores 

La educación en valores no podría ser efectiva si solo tuviera lugar en el colegio. Eso valores que aprenden deben estar en armonía entre la escuela y su hogar, pues si no la información les llegará incompleta y formarán su propia opinión de los valores que intentamos transmitir. Por eso, nos parece crucial la relación entre padres y profesores.

Mantenemos una comunicación fluida y constante con las familias, a fin de que juntos podamos guiar a los alumnos en su desarrollo personal. Además, en el centro, todos nuestros profesores están fielmente comprometidos con la enseñanza de estos valores, adaptando las actividades pedagógicas y los programas de intervención en función de las características del grupo, para asegurar que a cada estudiante reciba la educación en valores que responda a sus necesidades particulares.

Y todo ello en medio de un clima de respeto y apoyo mutuo dentro y fuera del aula.

Beneficios de una educación en valores desde una edad temprana 

Inculcar una educación en valores desde la infancia tiene un impacto duradero en el desarrollo emocional, social e intelectual de los niños. En el Colegio Areteia somos conscientes de la importancia de empezar a trabajar estos aspectos desde una edad temprana, ya que los beneficios son innumerables y se reflejan en el bienestar y éxito futuro de los estudiantes. Algunos de los principales beneficios que observamos en nuestros alumnos son:

  • Desarrollo emocional equilibrado: Al recibir una educación en valores, los niños aprenden a gestionar sus emociones de manera adecuada. Les enseñamos a ser conscientes de sus sentimientos, a reconocerlos y a expresarlos de forma sana. Esto les ayuda a tener mejores relaciones interpersonales y a sentirse más seguros de sí mismos
  • Fomento de la curiosidad y creatividad: La educación en valores también potencia el desarrollo intelectual de los alumnos. Al enseñarles a ser responsables y perseverantes, creamos un ambiente en el que la curiosidad y la creatividad pueden florecer. Nuestros estudiantes aprenden a plantearse preguntas, a buscar soluciones innovadoras y a no temer al error, ya que lo ven como una oportunidad para mejorar
  • Fortalecimiento de la personalidad: Los valores que promovemos en el colegio, como el respeto, la responsabilidad y la empatía, contribuyen al desarrollo de una personalidad sólida y equilibrada. Los alumnos aprenden a tomar decisiones responsables, a actuar con integridad y a construir relaciones basadas en la confianza y el respeto mutuo
  • Preparación para la vida en sociedad: Uno de los objetivos de la educación en valores es preparar a nuestros alumnos para que se conviertan en ciudadanos comprometidos con su entorno. Al inculcarles valores como la solidaridad y la justicia, fomentamos en ellos una actitud activa y responsable ante los problemas sociales, ayudándoles a convertirse en personas capaces de contribuir positivamente a la sociedad
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